El grupo editorial Prensa Ibérica está de enhorabuena. 40 años de andadura. «Fa vint anys que tinc vint anys», decía el disco LP del cantautor Joan Manuel Serrat.
40 años que esperemos sean muchos más; 40 años de compromiso de una empresa y de muchos trabajadores con los miles de lectores que cada mañana, tras levantarse, ojean las noticias del día.
El mundo de la comunicación ha cambiado en estos 40 años. La inmediatez de la noticia ha ganado la partida. La rapidez en dar a conocer el suceso y la carrera por ser el primero en trasladarlo a los lectores, mediante la utilización de las redes sociales, ha modificado el periodismo tradicional.

Y no digo yo que esta evolución no sea positiva, pero sí peligrosa. Nos exponemos a cercenar la verdad, a mutilar la obligación de verificar la noticia con el fin de llegar antes que otro.
En esta sociedad digital e hiperconectada, contrastar la noticia en pro de la veracidad se hace necesario para sobrevivir 40 años más en la cima de los distintos grupos editoriales. Esta debe ser la piedra angular de los próximos 40.

En estos tiempos de redes sociales y de las ‘fake news’, se hace todavía más imprescindible la figura de los periodistas honrados; esos profesionales que mantienen informada a la sociedad, de una forme libre, independiente e inmediata, pero siempre con la verdad por delante.

"En estos tiempos de redes sociales y de las 'fake news', se hace todavía más imprescindible la figura de los periodistas honrados; esos que mantienen informada a la sociedad"

No quiero dejar pasar la ocasión para rendir un merecido homenaje al papel. A ese papiro sobre el que se imprimen las novedades diarias y que el lector coge con avidez cada mañana; en una mano el café, en la otra el periódico INFORMACIÓN. En cada despertar diario la cercanía y la proximidad del papel con el lector es tan intensa que se puede tocar y de forma sosegada releer la noticia mientras nos zampamos el croissant matutino. El roce hace el cariño y llevamos cientos de años tocando y relamiendo las hojas del periódico.

Mi más veraz enhorabuena a Prensa Ibérica. Dice el apasionado tango «Volver» de Carlos Gardel: «Que veinte años no es nada». Espero por tanto, que en «nada» podamos estar celebrando las bodas Diamante de este grupo editorial con sus lectores, para encaminarse a los ochenta con la misma vitalidad y empuje que ha demostrado hasta hoy.