La nave de Prensa Ibérica ha sido testigo en sus cuarenta años de singladura de un tiempo de asombrosa transformación. Hace cuatro décadas eran perceptibles los efectos de la Guerra Fría; un muro partía en dos la ciudad de Berlín y el mundo entero estaba dividido en dos bloques irreconciliables: los aliados occidentales de Estados Unidos, defensores del capitalismo, y los países en la órbita de la Unión Soviética, abanderados del comunismo.

La España de entonces, que acababa de celebrar sus primeras elecciones desde 1936, vivía un complejo proceso aperturista de reforma política y se disponía a construir la democracia mediante una nueva Constitución, que finalmente fue ratificada en referéndum en diciembre de 1978. Ese mismo mes nuestro grupo de comunicación daba sus primeros pasos en Canarias con la adquisición de los periódicos La Provincia y Diario de Las Palmas.

Fue el origen de una empresa periodística cuya apasionante aventura ha discurrido en paralelo al fulgurante progreso experimentado por la sociedad española durante estos años y bajo la evocadora inspiración de los principios democráticos de tolerancia, libertad y pluralidad.

"Prensa Ibérica se ha convertido, por su posicionamiento geoestratégico, su vocación y su espíritu, en una compañía eminentemente mediterránea"

El país se abría al mundo y Alicante se situaba, en ciertos aspectos, a la vanguardia de los cambios. Recuerdo que a finales de los setenta y principios de los ochenta la proyección de Alicante era tal que se la llegó a conocer como «la California de Europa». El potencial de su turismo, el vigor de sus exportaciones agrícolas y el éxito internacional de su industria manufacturera perfilaban una economía diversificada que convertía a Alicante en una provincia de referencia.

La incorporación de España a la Comunidad Económica Europea a mediados de los ochenta supuso un revulsivo para Alicante, que encontró en la libre circulación de bienes y servicios un gran aliado para su tejido empresarial, social y turístico. El impacto vertebrador de las autopistas que conectan Alicante con Murcia, Villena y Valencia, unido -ya en el siglo XXI- a la modernización del Aeropuerto de El Altet y a la llegada del tren de alta velocidad, han agrandado el horizonte de expectativas y oportunidades al alcance de la sociedad alicantina.

El anhelado y necesario Corredor Mediterráneo, que esperemos sea pronto realidad, dará un espaldarazo definitivo a la región, aportando mayor competitividad a las empresas, dinamizando su actividad económica y proporcionando cotas más altas de bienestar a los ciudadanos.

El 40 aniversario de Prensa Ibérica constituye una invitación a reflexionar sobre qué somos hoy como compañía y qué queremos ser en el futuro. Hoy, cuatro décadas después, puedo afirmar con rotundidad que Prensa Ibérica se ha convertido, por su posicionamiento geoestratégico, su vocación y su espíritu, en una compañía eminentemente mediterránea.

Once de nuestras diecisiete cabeceras -el 65 por ciento- se publican, y han logrado una sólida presencia y arraigo, en diferentes puntos del arco mediterráneo, donde además contamos con un fuerte desarrollo audiovisual gracias a Información TV, Levante TV y la 97.7 Radio Levante.

De Canarias dimos el salto a la península en 1984, año en el que acudimos a la subasta de los Medios de Comunicación Social del Estado con la mirada puesta en el diario INFORMACIÓN, un periódico que, mejor que ningún otro, representa la voz y el alma del pueblo alicantino. Como ha escrito alguna vez Jesús Prado, amigo y hombre clave en el proceso de expansión del grupo por los territorios que baña el Mare Nostrum, «enviamos antes a tres directivos de Prensa Canaria a Alicante con la misión de tomar datos in situ y realizar la posterior evaluación del objetivo». Poco después, viajé a esta querida tierra, en compañía de mi esposa, Arantza Sarasola, y nos convencimos de que este periódico, por su personalidad, enjundia y raigambre, constituía una prioridad absoluta en los planes de futuro que habíamos trazado.

La adquisición ese año de INFORMACIÓN de Alicante, Levante de Valencia y La Nueva España de Asturias supuso el nacimiento de Prensa Ibérica tal y como hoy lo conocemos y nos catapultó como uno de los grandes grupos de comunicación en España.

El diario INFORMACIÓN, incardinado en la estructura genética de la sociedad alicantina gracias al trabajo honrado y comprometido que han realizado generaciones de periodistas, es hoy uno de los buques insignia de Prensa Ibérica. El Club Información, por el que han pasado las personalidades más destacadas de la opinión pública alicantina en los distintos campos del saber, enriquece la vida de la provincia y es buena muestra del grado de implicación de nuestro diario con el desarrollo de esta región a través de un diálogo permanente, abierto y plural.

Prensa Ibérica, que suma un millón y medio de lectores diarios en papel y supera los 34 millones de usuarios únicos en digital, se ha convertido en un grupo de referencia de la información regional y local en España.

Son numerosos los factores que, en el transcurso de estos cuarenta años, nos han ayudado a sortear, con mayor o menor éxito, las dificultades.

Nuestra ilusión por emprender e innovar, nuestra pasión por el periodismo, nuestra apuesta por una información cercana y de calidad, el estrecho vínculo establecido con las sociedades civiles de las que forman parte nuestros medios y nuestra encendida defensa del trabajo libre e independiente de los profesionales de la información son los cimientos sobre los que se asienta el edificio de Prensa Ibérica.

Como ya he dicho en alguna ocasión, «los verdaderos artífices del día a día del medio son los periodistas; el editor es el que facilita la intendencia para hacer posible el medio de comunicación». Por esta razón, la celebración del 40 aniversario es pretexto perfecto para agradecer públicamente su esfuerzo y su valía a todos aquellos profesionales que, a lo largo de estas cuatro décadas, han contribuido con su labor a hacer realidad ese sueño colectivo que representa Prensa Ibérica.

Una muestra de gratitud que extiendo a los lectores, por la confianza que depositan en nuestra información, y a los anunciantes, por su fidelidad.

Prensa Ibérica está hoy inmersa en un profundo proceso de digitalización que nos permite mejorar nuestro servicio a los ciudadanos, adaptarlo de forma más precisa a sus intereses y afrontar con razonable optimismo los grandes desafíos que el sector tiene por delante.

Querido lector, la edición especial que tiene en sus manos conmemora el 40 aniversario de Prensa Ibérica y constituye un acercamiento periodístico a Alicante a través de su proyección socioeconómica. Sus páginas son espejo de los innumerables lazos que nos unen a esta tierra y muestra de nuestro respeto y afecto hacia el pueblo alicantino.

Disfrute de su lectura.