Con millones de usuarios al mes, es todo un reto gestionar los volúmenes de información que generan las millones de peticiones diarias que reciben los servidores web. Desde el Big Data se busca tener el conocimiento profundo de los usuarios, sabiendo que su realidad es poliédrica al igual que la información que ofrecemos en los medios, de ahí la relevancia que tiene una gestión de la información basada en técnicas avanzadas en conjunción con la experiencia que atesoran los profesionales del periodismo.

A partir de aquí, el Big Data es capaz de mejorar la percepción de los entornos publicitarios para que sean más relevantes y útiles para los usuarios, generando una rueda virtuosa que se potencia a través de las miles de interacciones que se producen entre el usuario y la información que se ofrece.

Cualquier medio de comunicación sabe de la importancia de posicionar al usuario como eje central de la actividad informativa, por eso desde el Big Data no se ven únicamente los datos fríamente, se tratan sabiendo que detrás de cada interacción hay una persona necesitada de recibir la mejor información posible mostrada en el mejor formato consumible, de ahí que el Big Data sea capaz de analizar y entender esas múltiples realidades y conseguir personalizar el tratamiento de la información de forma individual, con la consiguiente mejora en la experiencia de uso, lo cual permite mejorar y ampliar el portfolio de servicios de suscripción a contenido de pago Premium. Es vital la aportación del Big Data en la lucha contra las ‘fake news’ con el único objetivo de erradicar la desinformación y el sesgo de criterio que generan.

Los retos planteados en el Big Data son exigentes e innovadores desde el punto de vista del conocimiento. Esto conlleva tener una conjunto de profesionales con unas competencias que van desde la gestión más avanzada de las prestaciones de los centros de computación, hasta el manejo e implementación de los análisis más avanzados en inteligencia artificial, con aplicaciones que van desde el reconocimiento de errores en la data mediante lógica difusa hasta análisis lingüísticos avanzados para mejorar la contextualización de los entornos publicitarios, pasando por redes neuronales profundas para entender la relación temporal en el consumo de determinadas temáticas que están ayudando a crear nuevos estilos narrativos que animan a los usuarios a comprender mejor la complejidad informativa que les rodean.

Ejemplos del Big Data en torno al contenido.
Contenido Personalizado
El despliegue de la tecnología del Big Data para analizar el contenido consumido por los usuarios se centra en cubrir la necesidad de captar contenidos para perfilar a la audiencia.
Esta implementación ha permitido tener un conocimiento profundo sobre la relación que tienen los usuarios con los distintos tipos de contenidos que ofrecemos, permitiendo desarrollar pruebas que ayudan a entender la reacción de la audiencia a determinados estímulos. Ha reducido a la mínima expresión la gestión de la personalización de los contenidos a los usuarios, pudiendo hacerlo persona a persona, y todo de forma automática, con el consiguiente ahorro en personal técnico y de desarrollo.

Para los equipos de marketing de suscripciones se les brinda una herramienta capaz de proporcionar lo que cada perfil de usuarios demanda sobre el contenido, ayudando a establecer una comunicación directa que mejora los ratios de suscripción.

La personalización de los contenidos es la clave para aumentar el interés y por lo tanto aumentar en profundidad de lectura, lo que conlleva una mejora en la calidad del tráfico.
La calidad de los datos recopilados por el Big Data permite tener un conocimiento fiel de los usuarios, de ahí que podamos saber lo que tarda cada usuario en regresar a las correspondientes ediciones digitales y poder así establecer una producción informativa más ceñida a las necesidades de cada persona.

Contenidos de pago
Se ha vuelto de vital importancia para el sector de los medios de comunicación escrita, la necesidad de captar suscriptores, por lo tanto, desde el Big Data se estudian las relaciones que presentan los usuarios con el contenido a largo plazo, esto es el estudio de los patrones de navegación, y permite descubrir los perfiles de usuarios que exhiben mayor propensión a la compra de contenidos cerrados al pago, lo que permite crear una taxonomía con criterio editorial.

El Big Data identifica tipologías de usuarios, cada uno con una determinada implicación en el ciclo de vida del modelo de negocio orientado a la suscripción. A su vez, identifica la posición ‘óptima’ para publicitar las promociones, lo que permite la creación de reglas de negocio basadas en métricas económicas, que automatizan y personalizan las ofertas de suscripción.

En este punto la inteligencia artificial juega un papel preponderante, ya que se crean modelos para identificar a los potenciales usuarios suscriptores de entre los usuarios anónimos que se quedan en la frontera de ser usuarios de pago.

Ejemplos de el Big Data en torno a la publicidad.
Publicidad Segmentada
Uno de los objetivos del Big Data es determinar qué perfiles de la audiencia están orientados a determinadas campañas publicitarias. En este sentido, ha habido un antes y un después debido principalmente, a las innumerables oportunidades que se han abierto a los anunciantes a la hora de comercializar sus productos o servicios entre los usuarios de las ediciones digitales.

Ha permitido crear toda una política comercial en torno a varios productos publicitarios y aumentar el valor percibido por los anunciantes, tanto a nivel local como a nivel nacional. Ha devuelto el poder de negociación a los equipos comerciales y de marketing que, con el modelo de ‘café para todos’ de la publicidad para audiencias masivas, habían perdido.
Los anunciantes tienen la posibilidad de ‘orientar determinados contenidos para utilizarlos como catalizadores de sus campañas publicitarias para que rindan mejor, sólo por el hecho de dirigirse a la audiencia correcta en el momento correcto.

El Big Data está permitiendo alcanzar a sectores económicos importantes que nunca antes habían tenido en su política de comunicación comercial, gracias a que los contenidos digitales ‘viajan’ a través de los usuarios sin restricciones geográficas que se podían presentar en el pasado.

Gracias al nuevo reglamento general de protección de datos, existe una estrategia única y una integración a nivel de grupos de comunicación con todo lo relacionado con la data publicitaria, lo que se traduce en una transparencia para los usuarios como nunca antes se habían conocido en la era de internet, lo que garantiza las buenas prácticas en el tratamiento de los datos de los usuarios.